Oscar Bahamonde y Tania Cortés

Oscar Bahamonde y Tania Cortés Becerra

Oscar Bahamonde es músico, productor y artista multimedia. Originario de Quito y radicado en Madrid, su práctica se enfoca en los formatos multimedia y el uso creativo de la tecnología. Ha presentado su trabajo en festivales y exposiciones como EmTech España, Festival Ecuatoriano de Música Contemporánea, Never Knows Better (NY), Créartup Festival (Francia), Volumens y Ciudad Glitch (España), entre muchos otros.
Ha dictado clases en áreas como música, audio, diseño de sonido y multimedia en distintas universidades en Ecuador. Su trabajo musical ha sido mencionado en medios como Remezcla y Red Bull Music Academy Radio.

Tania Cortés Becerra es compositora y artista multimedia ecuatoriana. Su trabajo se articula desde la experimentación interdisciplinar con formatos y soportes diversos, generando vínculos entre música, escena y visualidad. Ha participado en exposiciones colectivas premiadas en Europa y América Latina, y ha recibido dos encargos de La Biennale di Venezia (Festival de Música 2022 y 2023).
Ha presentado su trabajo en el IRCAM de París, y forma parte de la Bienal de Cuenca 2025. Actúa en escenarios independientes y compone para teatro y danza experimental. Es cofundadora del proyecto dotzerosix, donde desarrolla experiencias multidisciplinares basadas en asociaciones entre sonido, imagen y espacio desde múltiples perspectivas.

V0LC9.493.01
Instalación multimedia. Roca volcánica, sistema de vibración controlada, proyección láser, sonido generado y procesado en tiempo real, visualización de datos.
2025

V0LC7.493.01 establece un diálogo sensorial con el volcán Guagua Pichincha, en Quito. La pieza central es una roca original de su cráter, suspendida en el aire, que vibra mediante un motor controlado digitalmente. Estas vibraciones traducen 493 años de datos sísmicos del volcán (1534-2025), contrastando el tiempo geológico con la percepción humana. Un láser proyecta patrones sobre la roca, mientras una pantalla vertical muestra datos históricos e imágenes satelitales. La experiencia se completa con el sonido, generado a partir de las resonancias captadas por micrófonos en los cables de suspensión. La experimentación con las tecnologías se orienta aquí hacia la reconfiguración de la percepción del territorio; un flujo continuo de energía que trasciende nuestras escalas temporales.