Hernán Barón

Hernán Barón Camacho

Artista y cineasta colombiano interesado en las relaciones entre ficción y documento, historia y relato, archivos fílmicos y películas caseras. Su investigación busca avanzar hacia los límites de la representación, donde una pantalla puede ser al mismo tiempo una ventana y un muro.

Estudió Comunicación Social en la Universidad del Valle (2009), cursó la Maestría Internacional Erasmus en dirección de cine documental Doc Nomads (2020) y la Maestría de Investigación en Antropología Visual en FLACSO Ecuador (2025).

Dirigió el largometraje documental Ejercicios para la Memoria (2018), coproducido por Señal Colombia, la Universidad Javeriana y Costadocs. Es cofundador del Colectivo Artístico La Nocturna y cocreador de la plataforma digital amorfatalp.com, un espacio donde convergen proyectos que abordan la imagen (y el sonido) desde perspectivas críticas, prácticas y pedagógicas.

Su trabajo ha sido expuesto en espacios como Veem House for Performance (Países Bajos), FILMAR en América Latina (Suiza) y la Bienal Universitaria de Arte Multimedial – BUAM (Ecuador), entre otros.

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MARS NULLIUS
Videoinstalación. Proyección en pantalla suspendida de doble cara. Imágenes intervenidas digitalmente (glitch). Video en loop: 10 minutos.
2025

Esta videoinstalación investiga la persistencia de la lógica colonial en las narrativas del futuro. Inspirada en la categoría jurídica terra nullius (“tierra de nadie”) que legitimó la ocupación de territorios indígenas, la obra traza un paralelismo entre el mito del Oeste estadounidense y los imaginarios contemporáneos relativos a la colonización de Marte. De un lado, la pantalla exhibe imágenes del planeta rojo tomadas de películas de Hollywood y de simulaciones de SpaceX; del otro, fragmentos de westerns clásicos que evocan la conquista de territorios, siempre representados como “salvajes” y “vacíos”. Si en el relato colonial la noción de vacío opera como imperativo de ocupación del territorio indígena por parte de la civilización occidental, el imaginario marciano concibe al nuevo planeta vacío –mars nullius– como lienzo en blanco donde proyectar sueños de expansión ilimitada, mientras se silencia la pregunta por las soluciones a las crisis ecológicas y sociales en la Tierra.