
Martina Miño Pérez
Artista e investigadora ecuatoriana cuya práctica se centra en la creación de esculturas e instalaciones que utilizan el gusto, el olfato y el tacto como herramientas esenciales para la interpretación artística. Sus obras investigan procesos como la fermentación, maceración y destilación como tecnologías de transmutación de la materia e internalización espiritualizadora.
Se identifica con la poética de la “digestión” como metáfora para la asimilación de conceptos, y su investigación material explora el potencial simbólico de sustancias y procedimientos. Mediante el uso de resina, metal, piedra, cera, gelatina y otros materiales, produce vasijas transformadoras usando técnicas experimentales de la ciencia culinaria.
Promueve experiencias de sensorialidad común como oportunidades para reconocer la otredad a través del sentir. Para ella, la experiencia artística es un acto de encarnación e inmersión, y su obra se expresa en instalaciones activas que propician interacciones entre audiencias a través de la ingestión.
Su trabajo ha sido expuesto en el Centro de Arte Contemporáneo de Quito, el Berlin Program for Artists (Alemania), la Bienal de Pori (Finlandia), Galería Soda (São Paulo), Zona Maco (México), Pinta Parc (Perú), Proyecto N.A.S.A.L (México), Supermarket Art Fair (Suecia), Pivô Arte e Pesquisa (Brasil), Residencia Fonte, entre otros.
MANTIS (Nepenthes)
Instalación. Sacha anís, guayusa, vainilla amazónica, cacao, uña de gato, chuchuhuaso, ishpingo, hinojo, resina, hierro.
2025
La instalación consiste en una escultura de resina roja que alude a una especie vegetal carnívora, en cuyo interior circula un licor destilado realizado a partir de ocho plantas, hierbas, cortezas y raíces que crecen en territorios de la Amazonía ecuatoriana: sacha anís, vainilla amazónica, hinojo, uña de gato, chuchuhuaso, guayusa, ishpingo y cacao. Debido a que estos territorios se encuentran actualmente afectados por el extractivismo petrolero, la acción de beber el destilado nos sumerge en una zona en disputa. De esta manera, la obra concibe al acto de ingestión como experiencia artística y ofrece una vía de acceso a la realidad ecológica, social y política del territorio amazónico mediante su corporización. La bebida será ofrecida al público en determinadas activaciones de la obra, a ser organizadas durante el transcurso de la exposición.




